Archivos de la categoría Cuba

Evacuados del paraíso Cayo Levisa, huracán Rita, Cuba

Cayo Levisa es un pequeñísimo cayo situado en el noroeste de la isla de Cuba, próximo al valle de Viñales. Esta zona es mucho menos conocida que la famosa Habana vieja, la ciudad de Santiago de Cuba o que las playas de Varadero y precisamente por ello es mucho más auténtica las playas de este cayo son Caribe en estado puro. Aunque en lugar del Caribe sería más correcto decir que es una playa tropical, porque la zona norte de la isla de Cuba ya no es mar Caribe, aunque si un mar tropical el Golfo de Mexico.

blog de viajes playas de cuba cayo levisa

¿Por qué se titula este artículo de nuestro blog de viajes evacuados del ParaísoCayo Levisa? Pues porque efectivamente fuimos evacuados por riesgo de huracán y es que uno de los riesgos que tiene visitar Cuba en época de Huracanes es que uno de ellos puede interrumpir tu viaje. La temporada de huracanes en el océano atlántico es de principios de junio a finales de octubre. Realmente yo no me preocuparía por esto a la hora de planificar un viaje a Cuba, porque igual de rápido que llegan se van.

playas de cuba cayo levisa

En Cayo Levisa se puede dormir en una de las pocas habitaciones hotel situadas al borde del mar y teníamos una de ellas reservada, aunque por culpa del huracán no tuvimos la oportunidad de dormir allí. La verdad es que en ningún momento tuvimos sensación de peligro, ya que los sistemas de alertas son bastante eficaces.  Cuando fuimos a este cayo el huracán Rita se estaba aproximando a la isla de Cuba desde el este.  Los peores pronósticos sobre la trayectoria del Huracán Rita se confirmaron para nosotros y tuvimos que dejar el cayo a las pocas horas de llegar. Esto no nos impidió tomar algunas de las mejores fotos del viaje a Cuba y disfrutar por unas playas increíbles. …continua el viaje

Baño con delfines en Cuba

Como final de nuestro viaje por Cuba nos dimos un homenaje y descansamos tres días en las famosas playas de Varadero. Desde allí realizamos una graciosa “turistada”, viajar en catamarán para ir a bañarnos con delfines.

banarse con delfines cuba

¿Por que lo llamo “turistada”? Cuba es un país maravilloso, para recorrer en coche, bici o incluso con al mochila a la espalda, pero las actividades desde Varadero, nos alejan de la Cuba real y nos llevan a complejos turísticos similares a Punta Cana, Republica Dominicana, o Riviera Maya, viaje a México.

Bañarse con delfines fue en cualquier caso toda una experiencia, poder tocarlos y jugar con ellos. Pero nos supo a poco. Los delfines se acercaban a nosotros, e incluso nos pudimos hacer una foto con ellos. La foto es perfecta, pero los delfines apenas estuvieron un instante junto a nosotros. Se acercaron se hicieron la foto y se fueron raudos y veloces a recoger su sardina de premio. La foto no la publicamos porque como sabéis en nuestro blog de viajes siempre intentamos compartir fotografías en las que es el lugar el protagonista y no nosotros, pero aquí tenéis un video que grabamos.

En otra ocasión tuvimos la oportunidad de ver delfines en el mar abierto, en la reserva de SianKaan, en la Ribiera Maya, Mexico. Fue una experiencia muy distinta, pues no los puedes tocar pero si los ves en su hábitat natural.

También he visto defines siguiéndonos mientras cruzábamos en barco desde la península a  Formentera, pero parece que los de aquí son como más de andar por casa y no los había citado, pero es una experiencia verlos surcar el mar mediterráneo mientras siguen la estela del velero, aunque de eso no tengo fotos digitales, tal vez me anime a escanear un día de estos.

catamaran para banyarse con delfines

Otras historias de nuestro viaje a Cuba …continua el viaje

La Bodeguita del Medio, Habana, Cuba

No puedes decir que conoces la Habana si no has tomado un mojito en La Bodeguita del Medio.

La Bodeguita del Medio es el bar más famoso de la Habana y por lo tanto de Cuba. Por sus salas han pasado cientos de personajes famosos, dejando cada uno de ellos su huella, normalmente en forma de fotografías y firmas que decoran todo el local.

La Bodeguita del Medio, Habana vieja, Cuba

La leyenda cuenta que el local no funcionaba demasiado bien hasta que un dí­a entró Ernest Hemingway, tomó un mojito y le gusto tanto que dejó una nota de agradecimiento.

La Bodeguita del Medio, Habana vieja, viaje a Cuba

El dueño la enmarcó, y éste fue el principio de la leyenda. Desde entonces no han dejado de pasar por allí­ los personajes relevantes del siglo XX, y ahora del XXI. Gabriel Garcí­a Márquez, Joan Manuel Serrat, Agustín Lara, Pablo Neruda, Ernest Hemingway, Nicolás Guillén, Joaquí­n Sabina, etc.

En la fotografía de abajo podéis ver algunos de ellos, aunque necesitarí­amos varios post para mostrar las cientas de fotografí­as y firmas que hay allí colgadas.

Como ya comentamos en un post anterior, en la Habana es fácil ser embaucado para un timo (timos en la Habana). Pero lo que nos pasó a nosotros con la Bodeguita del Medio fue sólo un poco de picaresca, que pagamos por turistas. …continua el viaje

Timo en La Habana, viaje a Cuba

Nos han intentado timar en La Habana, Cuba

En la Habana la sensación que se tiene al pasear por las calles es de seguridad, al menos antes era así­, porque últimamente parece que ha empeorado, y se producen algunos atracos, aunque no se si es generalizado.

En cualquier caso, lo que es muy habitual, es que te intenten timar (Timo en la Habana). Un timo clásico que se hace a los turistas se basa en que en Cuba hay dos monedas oficiales, el peso convertible y el peso cubano. El peso convertible tiene un tipo de cambio que viene a ser uno a uno con el euro. El peso cubano es de 1 a 25 con el euro. Además con el peso cubano sólo se pueden comprar productos de primera necesidad y los de la cartilla de racionamiento.

domino en la habana vieja

En nuestro primer día en la Habana dormimos en una casa particular, cerca del Meliá Cohiba, junto al Malecón. Al vernos por allí­ se nos acercó un cubano, todos al principio parecen simpáticos, pero se llegan a hacer muy muy pesados. Los cubanos en general son buena gente, pero los caza-turistas y buscavidas que se te acercan, son pesadí­simos.

Como estábamos lejos de la Habana vieja se auto-invitó a acompañarnos. La verdad estuvo muy bien porque entramos a ver la Facultad de Económicas, a la biblioteca de la Universidad, a los jardines un hospital públicos, y algunos otros sitios que no habríamos conocido de no ser por el “amigo”.

Coches años 20 en la habana, viaje a cuba
Luego nuestro amigo nos sugirió ir a tomar un mojito y como es lógico, asumimos que le tení­amos que invitar porque llevaba dos horas con nosotros. Hasta aquí­ todo normal, el te ayuda y tú a él. Pero aquí­ empezaba el timo. Cuando pregunté por el precio del mojito (siempre hay que preguntar los precios antes de pedir las cosas, para evitar desagradables sorpresas), me dijeron que cuatro pesos, lo que no me pareció un escándalo, aunque tampoco barato. Me acerqué a pagar los 3×4=12 pesos.

Cuando me volví­ a sentar me preguntó que en qué moneda habí­a pagado, y yo le dije que en pesos convertibles, entonces en una brillante actuación me dijo que esto era un error, que me habí­an timado en la barra, y que tení­a que haber pagado en pesos centrales. Los pesos centrales (moneda que no existe) tienen un tipo de cambio según me afirmó él, de dos a uno respecto al euro. Entonces mi …”amigo” se acercó a la barra, habló con los camareros, también compinchados, y les dijo que no nos timaran, le devolvieron la mitad del dinero. Le dije que se lo quedara, por habernos ayudado, pero insistió en devolverme el dinero (se estaba ganando mi confianza).

Nos contó una milonga y nos dijo que los pesos centrales los usaban los cubanos para pagar las cosas de importación, pero pagando la mitad que los turistas, que pagaban con peso convertible. Luego estuvimos en un mercadillo local, y preguntó a gente con las que aparentemente nos cruzábamos casualmente, que si preferían pagar en pesos convertible o pesos centrales, y estos afirmaban que por supuesto en pesos centrales.

Luego para afinar más el timo, nos dijo que si querí­amos nos acompañaba al banco central a cambiar euros a …”pesos centrales”, y que él tenía algo de interés porque así­ obtenía un kilo de arroz. (El detalle del arroz es bueno, porque así­ no se sospecha mucho de su interés por que cambiáramos).

Hasta aquí­ todo correcto por una cosa, en Cuba sólo se debe cambiar en las casas de cambio oficiales, en los hoteles de cadenas internacionales reconocidos, o en los bancos, Y SIEMPRE EN LA VENTANILLA DEL BANCO.

Cuando llegamos a la CADECA (Casa de Cambio), habí­a muchísima cola, y él nos dijo que tenía un amigo que nos podía ayudar y evitar hacer la cola. Ahí me quedó 100% claro que todo era un timo, si cambias con el …”amigo del amigo” has caí­do en el timo, y lo que hacen es cambiarte euros por pesos cubano (el cambio es aproximadamente 1 a 25) pero te lo cambian 1 a 1.

En los billetes de peso cubano pone peso central, y esa es la confusión que utilizan para darte el timo.

habana havana vieja cuba

Otra variante del timo es que se acercan a ti, hablan un poco, obtienen información y se van. Luego aparece un segundo cubano, aparentemente inconexo pero compinchado, que te induce a llegar cerca de un banco, y te deja ahí. Ingenuo de ti ves un banco y aprovechas para cambiar. Aquí­ entra el tercero compinchado, que sale a la puerta del banco a atenderte como si de un empleado se tratase, está bien vestido y te convence que es un empleado del banco que ayuda a los turistas y les evita hacer cola. De nuevo al hacer el cambio te da pesos cubanos, que no sirven para nada por euros o dólares.

Desde Pasaporteblog.com os damos un par de consejos básicos para vuestro viaje a Cuba. Realizar los cambios en las ventanillas de sitios oficiales y preguntar los precios antes de consumir, aunque sea un botellí­n de agua.

Fotos:
Foto de edificio en centro de la Habana

La Habana vieja
Foto de cubanos jugando al dominó en la Habana vieja.

domino en la habana vieja

Foto de un coches de los años 40:

coches antiguos en la habana

Los coches en Cuba: En Cuba no se puede comprar un coche libremente, se debe tener un permiso del gobierno y es muy complicado. Por ello el que tiene un coche tiene un tesoro, y consigue que siga funcionando cueste lo que cueste. (Además de que aunque fuera libre pocos cubanos se podrí­an permitir coches nuevos). Esto hace que lo coches sean reliquias del pasado, como sacados de una pelí­cula de los años 40.