Monasterio de Santa María del Poblet, las tierras del Priorato

El monasterio de Santa María del Poblet se encuentra al pie de las laderas de las montañas de Prades, en las tierras vinícolas del Priorato. Es desde 1984 Paraje Natural de Interés Nacional. El nombre deriva del latino de alameda (Populetum). El monasterio de Poblet constituye un impresionante conjunto arquitectónico y es uno de los principales monumentos monásticos de España y Europa. En el monasterio de Poblet se encuentra la tumba de Jaume I el Conqueridor.

El monasterio de Poblet destaca como ejemplo de arte cisterciense. El conjunto arquitectónico está formado por tres recintos cerrados por un muro, que engloba también unos huertos; el recinto central amurallado y un gran patio. Se construyo entre los siglos XII y XIII. Los monasterios cistercienses se situaban en terrenos despoblados y vírgenes, aunque siempre junto a cauces de agua, que los monjes convierten en tierras fértiles y productivas, desarrollando innovaciones agrícolas que incluso acabaron por hacer de los cistercienses los más grandes ingenieros agrónomos de la época.

El monasterio de Vimbodí o real monasterio de Santa Maria de Poblet forma parte, junto con el monasterio de Santes Creus y el monasterio de Vallbona de les Monges, del conjunto de monasterios cistercienses que se establecieron en la Catalunya Nueva en la segunda mitad del siglo XII, como instrumento de reorganización y repoblación de las nuevas tierras conquistadas por la Corona de Aragón a los musulmanes.  A finales del siglo XI (1098) un grupo de monjes benedictinos fundó el monasterio de Citeaux o del Cister en Borgoña (Francia), donde se ensayó una nueva manera de vivir la regla de San Bernardo, con voluntad de volver a los orígenes y de buscar una mayor austeridad y más alejamiento del mundo.  Había nacido la orden de Cister.

En el momento de máximo esplendor del monasterio s. XIV tenía jurisdicción sobre siete baronías, que englobaban 60 pueblos.  La biblioteca es una de las joyas del monasterio gracias a la donación de la biblioteca de Pedro III (1380) y posteriormente con la de Pedro Anonio de Aragón, duque de Cardona y virrey de Nápoles (1680), aunque no se puede visitar sin cita previa. Nosotros pudimos ver que actualmente hay monjes trabajando en ella. Aunque en toda la visita no te cruzas con ningún monje, es más, cuando tiene que comer cierran las salas destinadas para ello. Abajo podéis ver una foto del comedor.

Enriquecido con distintas donaciones, alcanzó su máximo esplendor en el siglo XIV, y su total decadencia y abandono en 1835 como consecuencia de la desamortización de Mendizábal. En 1930 se inició su restauración, de forma que en 1935 pudo dedicarse nuevamente la iglesia al culto, y en 1940 retornaban a su abadía algunos monjes. No todos los espacios pueden visitarse, por ser dependencias en clausura utilizadas por los cistercienses que de nuevo ocupan el monasterio.

Una de las cosas que más me sorprendió de la visita fue saber que en el monasterio de Poblet se encuentra la tumba de Jaume I el Conqueridor, porque como todo valenciano he estudiado su historia en numerosos cursos… y no lo recordaba.  La tumba de Jaume I está en el panteón real del monasterio de Poblet, en Tarragona.  Don Jaume I el Conqueridor (Jaime I el Conquistador)  falleció e Valencia, el 27 de julio de 1276, a los sesenta y ocho años de edad, poco después de dictar el testamento en el que dividió su extenso reino entre sus hijos Pedro III (Aragón, Cataluña y Valencia) y Jaime II (islas Baleares, el Rosellón y Montpellier).  Los restos de Jaume I reposan el panteón real del monasterio de Poblet, en Tarragona, un monumento del siglo XII. Fue Pedro III el Ceremonioso quien decidió que los soberanos de la Corona de Aragón pasarían a la eternidad en este claustro y mandó construir un panteón real a cada uno de los lados del altar mayor. En el lado izquierdo reposa Jaume I y su esposa.

El monasterio de Poblet se encuentra ubicado en Tarragona, Cataluña.

En el monasterio se puede vistar la bodega Abadía de Poblet y probar alguno de los famosos vinos del Priorato. La Bodega Abadía de Poblet nació del deseo del Monasterio de recuperar la tradición vitivinícola en su cenobio; una tradición milenaria, tan propia del Orden del Cister, iniciada en la Borgoña y ligada siempre a una sola variedad de uva: la Pinot Noir ; una variedad delicada y difícil, que origina vinos suaves y muy elegantes, únicos en su finura y alejados, por su estilo, de cualquier otro vino tinto conocido. Es una variedad insólita en nuestro país, por otra parte.